Three Billboards Outside Ebbing, Missouri (Martin McDonagh, 2017)2 minutos de lectura

Three Billboards Outside Ebbing, Missouri (Martin McDonagh, 2017)
Three Billboards Outside Ebbing, Missouri (Martin McDonagh, 2017)

Tres solitarios carteles colocados en un tramo de carretera desierta a las afueras de un pueblecito del medio oeste estadounidense denuncian la aparente pasividad de las fuerzas de seguridad en la resolución del caso de violación y asesinato de la hija de Mildred Hayes. Estos tres llamativos gritos silenciosos que agitan a los habitantes de la región son el único recurso de una madre que no está dispuesta a olvidar que el responsable de tal horrendo crimen sigue libre y sin recibir ningún castigo por sus actos. En la quinta jornada y dentro de la sección Perlas del Festival de San Sebastián 2017 se pudo ver Three Billboards Outside Ebbing, Missouri (Martin McDonagh), un western moderno con profundas raíces dramáticas que utiliza el humor negro y unos diálogos extremadamente irónicos para retratar la omnipresencia de la violencia estructural inherente a la sociedad y la indolencia colectiva al respecto, que ahoga casi cualquier posibilidad de verdadera justicia.

Desde un planteamiento de tragicomedia nihilista donde sus personajes establecen dinámicas e interacciones tóxicas en sus intercambios orales, McDonagh busca capturar la falta de empatía, las distancias aparentemente abismales entre los miembros de la comunidad. Sólo unas muestras de humanidad puntuales cuando realmente son imprescindibles alejan a algunos de la masa informe que acepta la inevitabilidad del mal en una sociedad llena de prejuicios y alejada de la comprensión mutua. Se trata de una especie de reflejo oscuro de Fargo (Ethan & Joel Coen, 1997) que retrata nuestra esencia de manera despiadada, capturando con sequedad y acidez lo peor de un mundo destruido por la falta de fe en el otro. La mezcla de la gravedad del discurso y su planteamiento radicalmente dramático combinado con los elementos de comedia provocan continuamente una incomodidad cómplice con el espectador. Es inevitable identificar la falta de eficacia de las instituciones, los intereses políticos, el racismo, machismo o la homofobia justificados trivialmente con el humor que pretende disimularlos y justificarlos a plena vista o la desesperación de una madre que ha sufrido en primera persona el horror de convivir con uno de sus responsables.

Three Billboards Outside Ebbing, Missouri (Martin McDonagh, 2017)
Three Billboards Outside Ebbing, Missouri (Martin McDonagh, 2017)

Tres solitarios carteles colocados en un tramo de carretera desierta a las afueras de un pueblecito del medio oeste estadounidense son un gesto fútil, una alerta de la impotencia del ciudadano medio para encontrar consuelo y protección por parte de quienes deberían estar a su servicio o compartir sus preocupaciones y su dolor. En una narración que se basa en el enfrentamiento continuo y un aspecto visual que potencia los marcados contrastes entre personajes y de ellos mismos con el entorno, únicamente queda la venganza y la justicia simbólica como consuelo, la dignidad y el deber como valores anacrónicos, la resistencia y la rebeldía como supervivencia.


Por Ramón Rey

Crítico y periodista cinematográfico.