The BFG (Steven Spielberg, 2016)2 minutos de lectura

The BFG (Steven Spielberg, 2016)
The BFG (Steven Spielberg, 2016)

El regreso al terreno del cine fantástico de Steven Spielberg desde su largometraje animado The Adventures of Tintin (2011) puede no parecer un detalle importante, pero es allí donde su identidad y naturaleza de cineasta descansan, casi literalmente.The BFG (2016), adaptación de Roald Dahl para Disney, podía ser la oportunidad ideal para demostrar si todavía quedaba magia que regalar a los espectadores en su ahora ya muy refinado estilo como director. Y así lo ha hecho en un pequeño cuento protagonizado por una niña huérfana que una noche cualquiera conoce a un gigante amistoso que la secuestra. Un gigante que pasa la vida solo rodeado de sus camaradas, mucho más violentos, desagradables y beligerantes con la especie humana y los niños en particular. Una fábula que combina elementos dickensianos con un derroche imaginativo y visual fundamentado en un inspirado y llamativo diseño de producción que da vida al enorme Mark Rylance en pantalla.

Las constantes de Spielberg son muy reconocibles, con una narración que combina un trauma infantil con elementos sobrenaturales. La jovencita Sophie se enfrenta por un lado a los miedos de su situación de desatención, obligada a crecer a gran velocidad y tener que pensar como un adulto si quiere sobrevivir. Por otro, la manifestación de los abusos que los mayores pueden ejercer sobre ella por su particular posición de indefensión. Spielberg decide abordarlo con un tono ligero y amable, repleto de humor. Con gran conciencia de la sencillez de su historia, la aprovecha para emocionar con la relación entre el gigante y la niña, el verdadero centro de interés de la cinta. Una relación que sirve para descubrir todo un mundo nuevo que desborda imaginación y se apoya en su ya icónica capacidad para transmitir el sentido de la maravilla, construyendo así momentos bellos, conmovedores y de gran poder onírico.

The BFG (Steven Spielberg, 2016)
The BFG (Steven Spielberg, 2016)

Pero si algo destaca de The BFG es un detalle importante que puede interpretarse a diferentes niveles y conecta a su viejo y bueno gigante como alter ego en pantalla y representación de la trayectoria del Rey Midas de Hollywood. El gigante se ocupa como meta que da significado a su vida a capturar y distribuir buenos sueños para los niños. Un paralelismo evidente emerge de forma inmediata con la función del creador de ficción y de la aspiración de su director durante mucho tiempo en esa reivindicación propia. Una defensa de la necesidad del cine como evasión y de la fantasía para luchar contra cualquier realidad hostil y que nos permite combatirla sin corrompernos ni perder la esperanza. Un mensaje quizá pasado de moda en la era de la ambigüedad moral y los antihéroes, pero que a algunos todavía nos calienta el corazón, enciende la mirada y pone una sonrisas en la boca.


Por Ramón Rey

Crítico y periodista cinematográfico.