Matar a Jesús (Laura Mora, 2017)2 minutos de lectura

Matar a Jesús (Laura Mora, 2017)
Matar a Jesús (Laura Mora, 2017)

Una mención especial del jurado de Nuev@s Director@s y el Premio de la Juventud son las distinciones obtenidas por la desafiante Matar a Jesús (Laura Mora). Desafiante por un discurso valiente y complejo, que busca la raíz de la violencia en Colombia destruyendo ideas preconcebidas y subvirtiendo numerosos sobreentendidos asociados a la relación de víctimas y perpetradores de la misma en un ciclo sin aparente posibilidad ni expectativa de conclusión. Paula –una despreocupada universitaria– es testigo del asesinato a sangre fría de su padre, un respetado y comprometido profesor de ciencias políticas en Medellín. La inoperancia de la policía y un encuentro fortuito le dan la posibilidad de acercarse a la mano ejecutora del crimen con la intención de hacer justicia por su cuenta. Una idea de venganza que le hará encontrar una visión más retorcida y completa de una realidad en la que la ausencia de un futuro y de oportunidades llevan desde la miseria a aceptar cualquier forma de supervivencia siguiendo los patrones de una auténtica ley de la jungla urbana.

Y esa jungla urbana pasa por una masa informe de construcciones observables desde la distancia de un alto mirador cercano en el campo –aunque abarrotada de miles de personas cuando uno se aproxima– para luego sumergirse en la caótica acción de las barriadas pobres y las zonas más conflictivas de la ciudad, guiados por la habilidad de la mirada de su directora capturando imágenes de la brutalidad y la falta de escrúpulos de sus habitantes y de las que es testigo u objeto casual la protagonista. Pero también hay espacio para encontrar belleza en unos pequeños instantes con el decorado de los cientos de luces y colores que alumbran la noche o los momentos de respiro de una joven que descubre más puntos en común con su enemigo próximo declarado de los que pensaba existieran. Matar a Jesús deja a un lado la corrupción policial o el sentido de justicia para centrarse en la esencia de un problema sin solución. Los verdaderos responsables de estos crímenes son invisibles e inalcanzables. Sus motivos son irrelevantes, porque manejan desde posiciones de poder y dinero las vidas del resto a su servicio. Unas vidas sin valor, pero con precio.

Matar a Jesús (Laura Mora, 2017)
Matar a Jesús (Laura Mora, 2017)

Desde un estilo de cine de guerrilla, con imágenes directas e interpretaciones que se notan viscerales, Laura Mora retrata una realidad sin filtro pero tampoco se recrea en ello. No es necesario. La sensación de constante peligro para Paula es así percibida en los ambientes en los que se mueve y los estallidos de violencia representados son crudos, inexplicables e inasumibles racionalmente. Seguir su desesperado punto de vista es acompañarla en un viaje a ninguna parte y cuyo final, sea cual sea, no puede cambiar nada. Y aún así la película y su autora demuestran un extraordinario compromiso político y de denuncia social dando una respuesta tan sencilla, una solución tan ridículamente obvia a partir de un gesto extremadamente naíf, convirtiéndolo en un símbolo que eleva la dimensión del film a manifiesto de enorme resonancia humana.


Por Ramón Rey

Crítico y periodista cinematográfico.