María (y los demás) (Nely Reguera, 2016)2 minutos de lectura

María (y los demás) (Nely Reguera, 2016)
María (y los demás) (Nely Reguera, 2016)

En el primer plano de María (y los demás) (Nely Reguera, 2016) vemos a su protagonista camuflada entre las ramas de un árbol, envuelta en el humo de un cigarrillo que sostiene, observando detrás de un flequillo que le sirve para esconderse. Pero ¿para esconderse de quién? ¿de los otros o de ella misma? Nely Reguera en su debut en la dirección plantea un sencillo retrato de un personaje que conocemos todos. María ha vivido siempre a la sombra de sus hermanos y amigos, dejando pasar la vida mientras se entregaba a cuidar de su padre y ganarse un sueldo vendiendo libros en una librería, cuando lo que de verdad quiere es dedicarse a escribirlos. De repente, su padre decide casarse de nuevo y pasar página de una larga enfermedad y de todo lo anterior. Ella se siente completamente perdida, obligada por primera vez a tener que plantearse qué hacer. Y se resiste.

La película tiene un tono establecido de forma extraordinariamente precisa en la línea que separa lo trágico y lo cómico, fiel reflejo de los dos elementos fundamentales del mundo que todo individuo debe saber aceptar para poder enfrentarse a ellos en el día a día. El éxito y el fracaso, la vergüenza y el orgullo, toda situación tiene múltiples resultados a los que María parece no querer encarar, quedando siempre en segundo plano tanto para todos los demás como para ella. No responde a los ataques, no levanta la voz lo suficiente para pedir la cuenta en un bar, no expresa lo que realmente quiere y así nadie le pregunta, nadie sabe de sus necesidades. Tomas largas con una conciencia clara del respeto al espacio y de los seres humanos que lo ocupan son la clave para transmitir la autenticidad de sus escenas, apoyadas en unos diálogos que fluyen como lo intrascendente de lo cotidiano con puntos de inflexión casi imperceptibles que arrastran a sus actores del drama a la comedia y vuelta en un suspiro.

María (y los demás) (Nely Reguera, 2016)
María (y los demás) (Nely Reguera, 2016)

Y entre todo el reparto, ella. Bárbara Lennie. Muy pocas actrices son capaces de realizar una proeza de tan aparente sencillez y profunda complejidad como los que la actriz logra secuencia a secuencia en este film. Con una sutileza absoluta la vemos transformarse ante nuestros ojos una y otra vez. A veces simplemente integrando su capacidad cómica con un leve gesto o cambiando el tono de su voz. Otras, haciendo el recorrido completo de un radical espectro de emociones –según su personaje se ve arrastrada por la urgencia del momento– en una demostración de pura humanidad al servicio de la interpretación, cuya máxima expresión son los instantes muy concretos en que la directora se permite conectar el estado interior de su protagonista y sus sueños con demostraciones externas, unificando María personaje, Bárbara actriz y su propia obra como un todo inseparable.


Por Ramón Rey

Crítico y periodista cinematográfico.