Los mutantes (Gabriel Azorín, 2016)2 minutos de lectura

Los mutantes (Gabriel Azorín, 2016)
Los mutantes (Gabriel Azorín, 2016)

En el segundo día desde el Festival de Cine Europeo de Sevilla el cine desde dos perspectivas muy distintas acapara la atención. Para empezar el ensayo documental Los mutantes (Gabriel Azorín, 2016) integrado en el marco de la sección Resistencias. Aprender a hacer cine ¿es posible? ¿existe una relación entre lo que se aprende en una institución académica como la ECAM y el proceso de creación? ¿Quiénes son esos locos que se atreven a dar el paso de ser cineastas? Una introducción en la que se insta a la reflexión a modo de diálogo impreso en la pantalla y una respuesta dividida en tres segmentos estructuran esta película que intenta establecer las conexiones y contradicciones que emergen entre la teoría y la práctica, entre lo concreto y lo abstracto, en una inmersión a priori arbitraria en el acto de creación también como instrumento de aprendizaje.

En primer lugar la idea del equipo de trabajo toma el escenario. El cine como un esfuerzo de gestación conjunta en el que todos cumplen una función específica imprescindible para llegar al resultado final. Una pared de un cuarto ensuciada por las trazas de las pintadas de los días en reclusión de quien la habitara delante de la pantalla ahora es una tediosa y cansada tarea. Después el análisis de los proyectos, el debate y el cuestionamiento de las decisiones en sus obras por ellos mismos y quienes les enseñan. La racionalización de las imágenes, del sentido insuflado en las mismas y el provocado en el espectador, la discusión sobre la narración que surge de ellas y los recursos utilizados da forma a una noción ordenada y constreñida de unas normas claras que en realidad no lo son tanto. Para terminar, el desenfoque efervescente de caos de un rodaje. De ese contraste entre la idea del cine como una suma de voluntades, una expresión artística y un conjunto de herramientas aparece la realidad tangible del momento en que innumerables pensamientos, acciones y la prueba y error asumen el rumbo de todos los implicados. Y al final siguen presentes las mismas preguntas ¿cómo se aprende a hacer cine? ¿se puede?


Por Ramón Rey

Crítico y periodista cinematográfico.