La prunelle de mes yeux (Axelle Ropert, 2016)2 minutos de lectura

La prunelle de mes yeux (Axelle Ropert, 2016)
La prunelle de mes yeux (Axelle Ropert, 2016)

La Europa multicultural en crisis y el estado de confusión de las generaciones actuales de jóvenes son la excusa en The Apple of My Eye (Axelle Ropert, 2016) para construir una comedia amable que juega con las diferencias desde lo individual a lo comunitario y global como catalizador de las relaciones de sus personajes. En esta película presentada fuera de competición, Theo y su hermano —descendientes de inmigrantes griegos en Francia— intentan ganarse la vida tocando el rebetiko, la música tradicional de sus antepasados. Un desafortunado primer encuentro con su vecina invidente Elise da pie a toda una serie de equívocos, malentendidos y decisiones poco afortunadas que irán definiendo la dinámica entre ellos, jugando con una imposible atracción y las consecuencias de la falta de honestidad del uno con el otro. El humor negro impregna todo su metraje, desde una incorrección que no busca provocar sino aprovechar la propia autoconsciencia de sus personajes y la percepción de ellos en los demás.

Con unos rápidos e ingeniosos diálogos, Ropert busca en todo momento enfrentar las expectativas y la realidad de sus protagonistas. Desde el amor a las perspectivas laborales pasando por las normas de etiqueta y educación al interactuar entre ellos, todo sirve en sus secuencias para explorar al máximo las posibilidades cómicas de la propuesta. La exageración se integra orgánicamente según aumenta el desconcierto del profundo embrollo emocional y profesional en el que acaban inmersos. Un lío que refleja su estado de desorientación ante la vida, una en la que no son capaces de resolver ni cuáles son sus auténticas ambiciones más allá de las impuestas por los condicionamientos eventuales y el peso de la costumbre. Detrás de estos jóvenes incapaces de pedir perdón por orgullo hay sueños rotos por la falta de conocimiento de sus propias posibilidades y el conformismo ante lo que se han ido encontrando en la vida, a todo lo que se han acomodado por evitar los cambios.

La prunelle de mes yeux (Axelle Ropert, 2016)
La prunelle de mes yeux (Axelle Ropert, 2016)

El origen extranjero de los dos hermanos no parece tampoco casual, ni mucho menos su nacionalidad. Esa falta de rumbo y su manera de aferrarse al pasado a través de la música es un instinto de supervivencia con el que por lo menos saben qué hacer en el día a día para no rendirse. Una imagen básica del estado de perplejidad de la juventud griega y de otros países de nuestro entorno. Cuando todo falla y el futuro parece inexistente, lo intuitivo es buscar en tu propio legado unas directrices que sirvan como guía. ¿Qué ocurre con los hermanos Theo y Leandro, Elise y Marina? Su temor a no estar a la altura de las exigencias de las generaciones pasadas es lo que les lleva a la inacción. La solución pasa por desechar esas imposiciones, conocer las capacidades de cada uno y utilizarlas con las mejores esperanzas para acabar con algo mejor de lo que les dejaron. Pasar de aceptar lo que se han encontrado a buscar lo que desean.


Por Ramón Rey

Crítico y periodista cinematográfico.