La llamada (Javier Calvo & Javier Ambrossi, 2017)2 minutos de lectura

La llamada (Javier Calvo & Javier Ambrossi, 2017)
La llamada (Javier Calvo & Javier Ambrossi, 2017)

Es difícil de explicar que Dios se le aparezca a una chica de 17 años en un campamento de verano cristiano en Segovia llamado “La brújula”. Pero así es. Más aún que Dios sea un señor de mediana edad con un traje hortera y le cante versiones de Whitney Houston. Pero esa es la loca premisa que desencadena todo lo que sucede en La llamada (Javier Calvo & Javier Ambrossi), la adaptación al cine del musical de culto cuyo éxito lleva años reafirmándose en el teatro y que los creadores de la divertida webserie Paquita Salas (2016) han trasladado al cine –según parece– con su esencia intacta. Un musical proyectado en la Gala TVE del festival en el que las referencias a la música popular arropan a sus canciones originales sin que por ello pierdan ni un ápice de relevancia en sus números musicales. Con un perfil costumbrista y una comedia basada en la naturalidad y el indiscutible carisma de su reparto, explota en todo momento la sencillez de la propuesta, su encanto y el excelente timing cómico de sus diálogos.

Su humor y su historia, alejados por completo de cualquier cinismo, permite dar espacio al tremendo corazón y el conmovedor discurso de su relato. Ni mucho menos por rebajarse a una sensiblería barata, sino por su desbordante honestidad y sensibilidad indiscutibles. A partir de la amistad de sus dos protagonistas –Susana y María y de los conflictos constantes con las monjas que llevan el campamento e intentan mantenerlas a raya sin éxito, La llamada compone una exaltación del derecho a la búsqueda de la identidad y la expresión de uno mismo, del reconocimiento y la tolerancia en los demás de cualquier visión del mundo, del amor y las creencias personales. Se trata de una obra repleta de una energía muy especial, que transpira en cada escena en un crecimiento constante mientras se acompaña a sus personajes.

La llamada (Javier Calvo & Javier Ambrossi, 2017)
La llamada (Javier Calvo & Javier Ambrossi, 2017)

La básica puesta en escena –al servicio del guiño humorístico en las constantes y chispeantes réplicas o más bien funcional en lo dramático– consigue sin embargo elevar todas las canciones a auténticos showstoppers memorables a partir de ideas visuales o coreografías de una simplicidad extrema, que con pasmosa facilidad aprovechan el material para su escenificación delante de la cámara. Incluyéndose así en esa corriente de producciones de bajo perfil que ya tuvimos en la cinematografía española como El otro lado de la cama (Emilio Martínez-Lázaro, 2002) o alguno de los grandes referentes como Las señoritas de Rochefort (Jacques Demy, 1967). La estética de la película se mueve entre una mezcla imposible de influencias culturales y símbolos anacrónicos –que no entran en lo kitsch de The Rocky Horror Picture Show (Richard O’Brien, 1975), pero cumplen la misma función– como los religiosos o el pop de los años noventa combinados con el reggaeton o los vestidos de fiesta que llevan las jóvenes en sus escapadas nocturnas. Confluye así una especie de armoniosa disonancia acorde a las intenciones del film, que precisamente alude a eliminar la hipocresía de nuestras vidas y abrazar lo que somos con nuestras más o menos aparentes contradicciones.


Por Ramón Rey

Crítico y periodista cinematográfico.