La fille inconnue (Jean-Pierre & Luc Dardenne, 2016)2 minutos de lectura

La fille inconnue (Jean-Pierre & Luc Dardenne, 2016)
La fille inconnue (Jean-Pierre & Luc Dardenne, 2016)

Hasta hace poco tiempo resultaría una provocación poner en duda el principio de solidaridad de la sociedad europea occidental en la que vivimos. Sin embargo, la realidad y la política suelen ayudar a estropear fácilmente cualquier visión idealista que poseamos con anterioridad. En una Europa que ha corrompido todas las bases humanistas sobre las que se cimentaba en la teoría, La fille inconnue (Jean-Pierre & Luc Dardenne, 2016) se atreve a proponer un estudio sobre la responsabilidad del individuo a través de la joven doctora Jenny, cuya inacción tiene indirectamente como efecto la muerte de una joven desconocida de origen africano, al no contestar su llamada en la consulta pasadas las horas de atención establecidas. La obsesión por la culpa del personaje de Adèle Haenel le llevará a cuestionarse la perspectiva de su profesión y su vida mientras busca la identidad de la víctima.

¿Cuáles son los límites de la relación profesional y personal de un médico con sus pacientes? ¿Hasta qué punto está obligada Jenny moralmente a poner como prioridad la vida de los demás por delante de la suya propia? Estas son algunas de las cuestiones que la cinta explora durante su metraje usando como hilo conductor una trama de tintes detectivescos en un contexto de crítica social que sirve para elaborar un complejo relato sobre las fronteras del compromiso del ciudadano frente al prójimo dentro de los confines de la comunidad a la que pertenecemos. También establece unos puntos de referencia sobre la necesidad de un acceso público a la sanidad y la discordancia entre la medicina como vocación frente a su aspecto como carrera profesional en la que actuar exclusivamente por intereses egoístas para progresar en ella.

La fille inconnue (Jean-Pierre & Luc Dardenne, 2016)
La fille inconnue (Jean-Pierre & Luc Dardenne, 2016)

La habitual concepción naturalista de sus directores en su aspecto formal permite darle al conjunto una autenticidad que coloca esta ficción como una fiel reproducción de la realidad de nuestros días, mientras su puesta en escena refuerza en todo momento el enfrentamiento ético de quienes aparecen en cada plano. Quizá se echa en falta en La fille inconnue la fuerza y visceralidad de su predecesora en la filmografía de los Dardenne, Deux jours, une nuit (2014). Sin embargo, Adéle Haenel desarrolla muy bien las sutilezas de un personaje contenido al que desde su naturaleza interpretativa y presencia en pantalla aporta una extraña serenidad, incómoda por momentos, que ayuda a destacar las emociones del resto del reparto cuando interactúan con ella. Los remordimientos, los intereses personales, la desafección, … muchos motivos para no ayudar se representan usando como contraste la actitud de Jenny y su visión del mundo. La visión de una heroína, que lo es simplemente por atender al mínimo de empatía y conciencia al que deberíamos aspirar para consideramos a nosotros mismos seres humanos decentes.


Por Ramón Rey

Crítico y periodista cinematográfico.