Hell or High Water (David Mackenzie, 2016)2 minutos de lectura

Hell or High Water (David Mackenzie, 2016)
Hell or High Water (David Mackenzie, 2016)

Uno de los elementos fundamentales del western es el escenario en el que transcurren sus historias. La emblemática frontera como símbolo de la lucha del hombre civilizado contra los elementos y los salvajes mientras intenta asentarse en un terreno desconocido en el que muchos no dudan en explotar a los más débiles en su beneficio. Hell or High Water (David Mackenzie, 2016) traslada estas ideas al contexto actual de unos Estados Unidos que intenta sobreponerse a la crisis financiera. Un padre divorciado y su hermano exconvicto deciden realizar una serie de robos a bancos para recuperar la granja familiar y garantizar un futuro a sus descendientes. Todo por una cláusula contractual que básicamente obliga a hacer pagos aunque no se tenga recursos para ello, dando a los bancos la responsabilidad de hacerse responsable de ellos con la misma propiedad como garantía.

Es evidente que la ambientación de este film no es caprichosa y la premisa responde a uno de los arquetipos clásicos del género, la del colono que tiene que hacer cualquier cosa para mantener su tierra. Aquí no es un malvado y reconocible villano vestido de negro que mastica tabaco y utiliza la fuerza para coaccionar ayudado por sus secuaces. No, simplemente una empresa privada que explota las injusticias del sistema para sacar beneficio de cualquier situación posible, al margen de las consecuencias para sus propios clientes. Tanner y Toby emprenden esta venganza de marcado carácter irónico, robando dinero al mismo banco al que van a pagarle. Lo llevan a cabo mientras los sarcásticos diálogos dejan entrever un trasfondo amplísimo de encuentros y desencuentros entre ellos y sus esfuerzos anteriores por salir adelante luchando contra los desequilibrios ineludibles para las clases menos privilegiadas. Una dinámica que compone la base de la película, mientras se siguen sus atracos y huida de las autoridades.

Hell or High Water (David Mackenzie, 2016)
Hell or High Water (David Mackenzie, 2016)

Mackenzie insufla a la cinta de una energía extraordinaria, con una narración frenética pero bien calculada que combina acción, momentos reflexivos y humor sin perder nunca el sentido extremadamente lúdico de su propuesta, que asimila recursos del thriller y el cine policiaco. Además de adaptar el western a un relato contemporáneo que retrata personajes creíbles de nuestro tiempo, con motivaciones con las que es fácil empatizar sin justificar del todo sus acciones. Una ambigüedad moral que le otorga legitimidad a un discurso bien desarrollado dentro de los parámetros definidos y potencia su faceta dramática tan basada en sus personajes protagonistas y el destino trágico que les acecha en cualquier esquina o giro en la carretera. Carreteras que transitan un paisaje extraño, que es ahora el de una civilización en decadencia en la que el saqueo y la destrucción responden a los intereses de unos conquistadores invisibles que ya lo poseen todo.


Por Ramón Rey

Crítico y periodista cinematográfico.