Frantz (François Ozon, 2016)2 minutos de lectura

Frantz (François Ozon, 2016)
Frantz (François Ozon, 2016)

Por otro lado en la sección Perlas y recién presentada en Venecia –donde su protagonista femenina obtuvo el Premio Marcello Mastroianni– está Frantz (François Ozon, 2016), película basada en Broken Lullaby (Ernst Lubitsch, 1932) y que está ambientada en el contexto del final de la Gran Guerra en Alemania, cuando los vivos y los supervivientes todavía tenían muy cercanos los muertos y la humillación de la derrota tras el armisticio. La prometida del difunto Frantz da con un viejo amigo que atendiendo a su tumba y visitando su familia parece esconder más de un secreto respecto a su relación con el mismo. Así arranca un refinado melodrama en el que el amor y el recuerdo al protagonista ausente de sus existencias marca todavía sus vidas y el odio hacia los antiguos enemigos intenta encubrir el orgullo herido de aquellos que enviaron a sus hijos a morir al campo de batalla. Los que ahora prefieren dirigir la culpa a otros en lugar de asumir sus terribles responsabilidades.

La mirada de Ozon, concisa y sutil, retrata la aflicción y el tormento soterrados de ambos bandos en un blanco y negro que se transforma en color desaturado para separar las imágenes entre la fina linea de la vida desesperanzada y la muerte omnipresente, la escasa felicidad y la amargura imperante. Un recurso quizá demasiado básico y que no acaba de integrarse demasiado bien hasta el final de su metraje, cuando se siente ya excesivamente accesorio. El arte, la música, la poesía y el idioma son algunos de los elementos con los que juega el director para enlazar no sólo a personas, sino también dos países enteros enfrentados que en el fondo no tienen una visión del todo tan distinta. La ficción y la manera en que esta modifica la percepción de la realidad y su efecto curativo tiene aquí una importancia fundamental, en un preciso ejemplo de cómo pueden dividirse o encontrarse civilizaciones enteras a través de la mentira, ya sea cimentada sobre el amor o en el odio.

Frantz (François Ozon, 2016)
Frantz (François Ozon, 2016)

En cierta medida se echa en falta el sello turbio al que nos tiene acostumbrado su director y se percibe una quizá exagerada solemnidad, pero la extraordinaria sensibilidad que transportan sus imágenes –que lejos de caer en el clasicismo conservan su esperable fuerza expresiva– y su puesta en escena evitan cualquier tipo de delirio sentimentaloide con un tono acertadamente calculado a tal efecto. El subtexto de las relaciones y los símbolos completan un universo dramático cohesionado al servicio siempre del discurso interno sobre el perdón, la redención y el entendimiento. Sin renunciar con ello a los claroscuros de una realidad agridulce en la que sólo los más jóvenes están preparados para superar el trauma infligido por la guerra, todavía capaces de encontrar motivos para sanarse y reconstruir sus propias vidas junto con las calles de sus ciudades y sus conceptos de naciones.


Por Ramón Rey

Crítico y periodista cinematográfico.