El futuro que viene (Constanza Novick, 2017)2 minutos de lectura

El futuro que viene (Constanza Novick, 2017)
El futuro que viene (Constanza Novick, 2017)

Dos amigas en su adolescencia realizan una coreografía propia danzando al ritmo de una canción pop de los 80 que las sincroniza. Sin que nadie las mire, sin hacerlo por nadie más que ellas mismas, ese baile sirve de base para la enérgica secuencia inicial de créditos de El futuro que viene (Constanza Novick, 2017). Una secuencia que en esta película inaugural en Sección Oficial de la 55ª edición del Festival de Gijón explica ya de entrada la complicidad y profundidad de la amistad en la juventud de los dos personajes centrales. En tres etapas de la vida –adolescencia, la veintena y los treinta– la ópera prima de Novick captura la esencia de la amistad entre dos mujeres de manera sencilla y honesta. La influencia de sus diferentes contextos sociales, su distintas perspectivas ante la vida y la ambigüedad de la naturaleza de su relación son los puntos sobre los que se apoya un relato que avanza en grandes elipsis, dejando de lado los motivos de las ausencias y el distanciamiento, pero también de los acercamientos y la reconciliación. La mirada se centra siempre en la dinámica que configuran ellas cuando están juntas, las memorias del pasado que evocan, los nuevos conflictos y decepciones que se generan según avanzan con sus vidas, tienen parejas o se separan, forman una familia propia o fracasan en sus aspiraciones.

La amistad incondicional de la juventud, la asunción de las diferencias y defectos de la otra cuando pasa el tiempo y el lastre de una intimidad que les hace conocerse mejor que nadie con la edad y la experiencia son los elementos de construcción de la intensa conexión existente entre ambas definida desde el comienzo. Los diálogos culebronescos de un programa de televisión que reproducen de memoria parecen casi una premonición del melodrama de una vida repleta de momentos tragicómicos que nunca transcurre según lo planeado o lo que se desea. Un melodrama que impregna la propia narrativa del film, que adquiere sus códigos como recurso para combinar drama y comicidad con gran fluidez en sus secuencias, elevado por la extraordinaria dupla de Dolores Fonzi y Pilar Gamboa y la química que transmiten en pantalla.

El futuro que viene (Constanza Novick, 2017)
El futuro que viene (Constanza Novick, 2017)

Tras muchos años, dos amigas en sus treintenas despliegan una coreografía bailando al ritmo de una canción que les recuerda los tiempos en que eran uña y carne. Pero ya han perdido el tempo, como expresión de su distanciamiento con los años, y su exhibición es para sus parejas e hijas. La estructura circular de la narración incorpora las resonancias de generaciones y épocas pasadas al presente de sus protagonistas. La ambivalencia de la amistad femenina se retrata aquí con gran precisión y comprensión, sin caer nunca en absurdos devaneos con clichés de la competitividad entre las mujeres o la dimensión inherentemente nociva para con las otras de sus interacciones. El futuro que viene es una fotografía de las aspiraciones que se construyen en la cabeza de todos hacia los demás y nosotros mismos, expresadas por dos mujeres que aprenden sobre la marcha, se equivocan o recaen en los errores y aciertos, que son siempre los suyos propios.


Por Ramón Rey

Crítico y periodista cinematográfico.