Berserker (Pablo Hernando, 2015)2 minutos de lectura

Berserker (Pablo Hernando, 2015)
Berserker (Pablo Hernando, 2015)

La cabeza de un hombre aparece pegada al volante de un coche. Un punto de partida lo suficientemente morboso como para estimular la imaginación y generar interés en cualquiera que se tope con esta historia. Eso es lo que piensa el protagonista de Berserker (Pablo Hernando, 2015), un joven y precario escritor que malvive de los beneficios que generan sus novelas por encargo y que le lleva a investigar lo sucedido a través del círculo social de la hermana del novio de su compañera de piso, interpretada por Ingrid García Jonsson. Se construye así un relato psicológico que introduce elementos de suspense pero también del terror reminiscente de Lovecraft. La obsesión de Hugo Vartán le lleva a usar sus recursos como creador de ficción para interpretar la información y los hechos que va descubriendo en sus pesquisas, configurando un puzzle que parece imposible de resolver en una especie de actualización de Blowup (Michelangelo Antonioni, 1966) a los códigos de la era de las redes sociales, esta en que la apariencia sirve para construir narrativas subjetivas a partir de las inclinaciones propias de cada uno.

Unos recursos que incluyen herramientas con las que la generación Facebook, la que ha crecido desarrollando sus relaciones personales a través de Internet y el móvil, interactúa constantemente. Una foto en un perfil online público sirve de guía para sus indagaciones, los datos se corroboran gracias a los registros de llamadas telefónicas, correos electrónicos y coordenadas de localización en los mapas de Google, además de la inmediatez de unas búsquedas web que proporcionan una verificación o refutación instantánea de cualquier sospecha o hipótesis. Algo ideal para el apático y huraño personaje principal. El mismo personaje de Julián Génisson se introduce de esta forma dentro del caso que explora y su vínculo se extiende por tanto a un nivel metatextual. La obra que escribe se compone de hechos, interpretaciones y lagunas que completa con sus teorías desde su peculiar perspectiva, mientras avanza hacia una verdad global que en realidad no le interesa tanto.

Berserker (Pablo Hernando, 2015)
Berserker (Pablo Hernando, 2015)

Hay algo especial además en cómo se representan patéticamente las interacciones humanas y se suceden los diálogos en el film. Unos diálogos artificiosamente naturales y que transmiten autenticidad, que podrían estar sacados del perfil de Twitter de cualquier joven sobrecualificado español actual. El hilo conductor de las conversaciones se ve a menudo interrumpido por digresiones temáticas que las violentan, provocando un efecto cómico tan retorcido como reconocible. Ya sea incluyendo informaciones irrelevantes ajenas al punto que se discute para demostrar lo mucho que se sabe en general de cualquier cosa o con su desvío deliberado hacia la experiencia particular. Porque aunque se trate del caso de la decapitación a sangre fría de otra persona, al final todo el mundo gira ahora alrededor de estos individuos.


Por Ramón Rey

Crítico y periodista cinematográfico.