As Mil e Uma Noites: Volume 3, O Encantado (Miguel Gomes, 2015)4 minutos de lectura

As Mil e Uma Noites: Volume 3, O Encantado (Miguel Gomes, 2015)
As Mil e Uma Noites: Volume 3, O Encantado (Miguel Gomes, 2015)

—Bueno, empecemos desde el principio. ¿Dónde nacen las historias?

—Brotan de los deseos y miedos del hombre.

—¿Y cuál es su propósito?

—Ayudarnos a sobrevivir. Conectar el tiempo de los muertos con el de aquellos que vendrán.

—Vivimos en la era del rey Shahriar y de Scheherazade. Uno no puede existir sin el otro. No hay antídoto sin su veneno.

Diálogo de As Mil e Uma Noites: Volume 3, O Encantado (Miguel Gomes, 2015)

Tan pronto como la noche llegó, Scheherazade continuó:

Y entonces la ficción parece plegarse sobre si misma y después de transitar por terrenos alegóricos cimentados sobre los fundamentos de una realidad actual y reconocible en el primer y en el segundo volumen, Gomes da exactamente aquello que niega en los títulos sobreimpresos en la imagen y hace referencia a personajes y subvierte elementos del texto medieval interpretado por su mirada no carente de ironía. La narración se remonta a tiempos falsamente remotos representados anacrónicamente. Aparecen aquellos que vislumbramos apenas unos minutos en la primera parte de esta trilogía y Crista Alfaiate como Scheherazade toma el protagonismo de As Mil e Uma Noites: Volume 3, O Encantado. Día a día cuenta historias inconclusas al mismo rey que pretende matarla si le aburre en una situación que parece destinada a ser eterna. Los síntomas de cansancio parecen evidentes en ella, pero no se ha rendido. Escucha las historias de otras mujeres y conoce tanto del mundo como lo que desconoce. ¿Es su lucha por la supervivencia un mito que resonará a través de los tiempos o un gesto inútil basado en una esperanza arbitraria? Ha llegado un momento en el que su inspiración parece haberse agotado, casi como el mismo intento del director de construir reflejos de una realidad de la que al final no puede escapar.

Las imágenes de las protestas callejeras y la conexión con el final de la dictadura interrumpen el minucioso retrato de los participantes en una competición de canto de pájaros que anhelan las canciones de los años noventa, perdidas para siempre por un error humano carente de malas intenciones. Una nostalgia infundada que revela su gran debilidad: muchas cosas cambiaron con la llegada de la democracia, pero algunas básicas permanecieron igual al margen de las mejoras introducidas en la vida de los portugueses. Los diminutos pájaros aprenden canciones nuevas y las repiten hasta la muerte, manipulados por unos dueños que únicamente buscan un trofeo de valor sólo reconocible por ellos mismos. Quizá los distintos gobiernos que han pasado han hecho lo mismo con sus ciudadanos en un proceso de adiestramiento constante a cualquier precio en el cambio de discurso de unos y otros por el bien del progreso. Un progreso que lo legitimaba todo, tanto como la miseria de la falta de trabajo de los tramperos les empuja a obsesionarse con estos minúsculos y frágiles animales enjaulados.

As Mil e Uma Noites: Volume 3, O Encantado (Miguel Gomes, 2015)
As Mil e Uma Noites: Volume 3, O Encantado (Miguel Gomes, 2015)

Las historias tienen un gran poder, al igual que la memoria. El recuerdo atesorado por un individuo es valioso por sí mismo. El compartido por el conjunto de la sociedad otorga a los ciudadanos una prerrogativa que no puede ser ignorada, que además nos empodera de forma particular a cada uno. Ahí reside la voluntad de Scheherazade y su capacidad de compromiso nos dice que mientras haya oprimidos existirán revoluciones y mientras se quiera supeditar todo a intereses privados se reivindicará ineludiblemente la necesidad del bien común. Una oposición de términos antagónicos que está presente durante todo el metraje de la película, empezando por el choque entre realidad y ficción en la descripción de los mismos hechos que aborda. Esa contraposición se expresa a través del conflicto de lo público y lo privado, lo íntimo y lo social, el hombre y la mujer, el pasado y el presente, así como en su elaboración dentro del montaje de sus imágenes con la narración y los textos integrados en pantalla, que combinan componentes de distinta naturaleza e intencionalidad dentro del discurso subyacente.

En el relato de cómo la lujosa casa de una condesa a la que sirve una inmigrante china es destruida por el fuego tenemos la respuesta: dejad que este sistema se queme desde los cimientos al tejado. Destruyamos todo para volverlo a construir mejor sin que nadie sufra por salvar la estructura decadente del legado. Pero Scheherazade no lo sabe todo y Miguel Gomes tampoco. Por eso el final tiene un aspecto definitivamente inconcluso. Por el mismo motivo la estructura narrativa elegida le permite sondear distintos aspectos de la realidad desde la observación directa del mundo y la recreación ficcionada sin la obligación de razonar la necesidad de explorar precisamente las ideas que escoge. La combinación de lo más profundamente metafórico con el poder alegórico de las imágenes de la misma realidad establecen en este tercer volumen una crisis dentro de la misma película, inspirando en el espectador el anhelo de una resolución que no llega en ningún momento.

Y viendo que la mañana llegaba, Scheherazade se quedó en silencio.


Por Ramón Rey

Crítico y periodista cinematográfico.