Análisis de sangre azul (Blanca Torres & Gabriel Velázquez, 2016)3 minutos de lectura

Análisis de sangre azul (Blanca Torres & Gabriel Velázquez, 2016)
Análisis de sangre azul (Blanca Torres & Gabriel Velázquez, 2016)

En el pasado algunas teorías pseudocientíficas pretendían establecer una relación entre características físicas (medidas del cuerpo, cráneo, rasgos concretos) con la personalidad y tendencias psicológicas o incluso ideologías. Muchas veces con el único propósito de reafirmar ideas preconcebidas en función de sesgos de clase, raza o género. En Análisis de sangre azul (Blanca Torres & Gabriel Velázquez), vista dentro del contexto de la selección de Made in Spain, un sanatorio mental en un remoto lugar de los Pirineos sirve de escenario para el rodaje –a modo de falso documental– de los descubrimientos del doctor Pedro Martínez, quien encuentra a un hombre amnésico y desorientado en la región a principios de los años treinta. “El inglés” sirve de hilo de las reflexiones del médico a través de las grabaciones caseras en soporte de film 16 mm de la época y con una satírica intención fingida de registrar científicamente los progresos del paciente y la dinámica con el resto de internos de la institución: personas con enfermedades mentales que cree tienen relación con la endogamia de los habitantes de la zona.

Es a partir del propio medio del cine donde reside la verosimilitud narrativa e histórica del mismo, aprovechando lo que podría ser un simple ejercicio de estilo –sin sonido sincronizado, en blanco y negro y relación de aspecto académica– para desarrollar un discurso anacrónico sobre la superioridad genética y la determinación biológica de ciertos valores en la especie humana. Al extranjero se le supone de clase alta, educado y de la élite intelectual y todo lo que sucede con él acaba explicándose a través de dichas suposiciones apriorísticas. Son los propios prejuicios del médico los que actúan sistemáticamente para confirmar sus teorías basadas en conocimientos científicos que demuestran por adelantado lo que confirma. Una ironía que se expande a la definición de unos conocimientos del mundo que están filtrados por la experiencia individual. Porque la manera de explicar lo que nos rodea tiene mucho que ver con la mediatización de la sabiduría que podemos acumular, confirmando únicamente lo que resulta coherente con lo que ya sabemos si no somos capaces de cuestionarnos a nosotros primero.

Análisis de sangre azul (Blanca Torres & Gabriel Velázquez, 2016)
Análisis de sangre azul (Blanca Torres & Gabriel Velázquez, 2016)

Las extrañas ideas del doctor se traducen en las imágenes derivadas de su actividad –midiendo, observando, articulando sus opiniones–, pero también en lo esperpéntico de sus intenciones para mejorar la variedad genética de la región. Estos son los elementos de los que emerge un humor irónico que se establece desde lo formal hacia lo narrativo y discursivo, mediante el contraste puro entre lo serio del planteamiento de su contenido y una capa metanarrativa en la que el espectador entra a modo de cómplice de sus directores y su aproximación estética. Los textos de los intertítulos, los saltos entre planos, la peculiar localización y los elementos de ambientación particulares actúan consistentemente para asegurar su credibilidad como artefacto cinematográfico de otro tiempo. Un artefacto que encapsula la esencia de un documental (o de todo el considerado erróneamente como «género») y a la vez la negación de cualquier objetividad y validez asumidas a ese formato.


Por Ramón Rey

Crítico y periodista cinematográfico.